miércoles, julio 22, 2009

corresponsales escolares (EL COMERCIO)


Texto: Elizabeth Roxana Ita Vejarano
Foto: Giordana Arica Ruiz
Corresponsales escolares asignadas

"La pintura es poesía muda, la poesía pintura ciega” es la célebre frase de Leonardo Da Vinci, muy apropiada para definir el trabajo de Ronald Alcántara Fernández, más conocido como “Raf” entre los artistas de la calle. Solo con una tiza puede crear verdaderas obras sobre un muro, un piso, un poste o cualquier espacio que le permita desplegar todo su arte.
Su centro de trabajo es la calle y el último domingo lo vimos en el Parque de la Exposición. Al pasar por su lado es casi imposible no detenerse para ver qué imagen o figura está dibujando con una tiza en plena vereda. Todos los asistentes miraban atentamente y seguían paso a paso el trabajo minucioso de este autor, tratando de comprender los trazos que realizaba.

Cada dibujo tiene un encanto especial y como él mismo afirma, la obra final no la conoce nunca, porque existen muchas posibilidades de realizarla y manifiesta que a pesar de parecer terminada ésta sigue procesándose en su mente, razón por la cual nunca les coloca un título.

En un momento, evitando quitarle la inspiración, me atreví a preguntarle acerca de dónde había aprendido a realizar estos trabajos, sin alejar en ningún momento la tiza del piso, me respondió que estudió cerca de tres años artes plásticas en el Instituto Nacional de Cultura y que no pudo concluir sus estudios debido a su personalidad versátil y prefería darle paso a su espíritu autodidacta. Aclara que no sólo pinta en la vía pública, también desarrolla muchas actividades relacionadas con el arte.

“Mi labor es difundir el arte urbano, sacarlo a pasear por las calles, plazas y lugares abiertos donde la gente pueda verlo y disfrutarlo”. Raf desarrolla esta tarea hace más de 7 años y como para esta actividad no hay un sueldo seguro, al costado de todos sus trabajos siempre van a encontrar unos potes donde la gente le deja su colaboración.

Para él, cada enfoque que usa en sus obras guarda relación con el lado social. Busca sensibilizar a las personas y darles a entender que el arte es comunicación pura y que requiere un alto grado de comprensión. El tiempo máximo que demora en realizar cada ejecución es de tres horas, pero el deleite que produce contemplarlas multiplica ampliamente el tiempo empleado.

Le encanta jugar con las formas y colores; y desea que aquellos que ven su obra en las calles, plazas y parques logren una apreciación libre de sus manifestaciones artísticas. Además, cuenta que si tuviera que ponerle una calificación a su trabajo, le cerraría las puertas a la imaginación que pueda tener una persona hacia lo que plasma.
link:http://blogs.elcomercio.com.pe/corresponsalesescolares/2009/07/arte-urbano-se-pasea-por-lima.html
Publicar un comentario