lunes, julio 21, 2008

DIARIO LA REPUBLICA

Av. Grau: en manos del vandalismo

Nueva vía cumplirá dos años. Ha sido tomada por personajes de todo tipo. Anónimos dibujantes, inescrupulosos delincuentes, vagabundos a granel y los sin hogar recorren a diario esta moderna vía que une la Gran Lima con La Victoria. Todos dejan suhuella.
Especial
Luis Neyra O.
El que odia los viajes en micro, el que apoya los paros, el romántico y sus declaraciones de amor, el hincha, el bebedor empedernido, son algunos de los personajes que han tomado protagonismo en la Vía Expresa de la avenida Grau.

Pero no se trata de personas de carne y hueso sino de dibujos y lemas que llenan los graffitis que se multiplican en los muros de la vía.

Nadie sabe quién los dibujó, tampoco se acuerdan cuándo, solo se sabe que surgieron en medio de la oscuridad. Los graffitis, los robos de rejas, los delincuentes, el descuido se multiplican en esta prácticamente nueva vía de la avenida Grau, inaugurada en agosto del 2006.



Giuliano Buicklece
No podía permanecer sin pintas. En todo el trayecto del corredor vial los trazos se multiplican. Nótese igualmente que ha sido robado un tacho de basura.La Municipalidad de Lima dice que no puede controlar a los ladrones. Anuncian que reforzarán la seguridad en la zona.
Giuliano Buicklece
Vidas. Las pintas recorren la Vía Expresa Grau. Algunas de ellas expresan el sentir de los limeños.Giuliano Buicklece



Robos. Delincuentes se han llevado más de 10 metros de barandas.
Giuliano Buicklece

Los graffitis ya se encuentran en cada paradero.
Giuliano Buicklece

Inseguros. Los peatones mostraron su descontento por la escasa seguridad, al lado, los puentes son utilizados como baños. (Fotos: Giuliano Buicklece)
El que odia los viajes en micro, el que apoya los paros, el romántico y sus declaraciones de amor, el hincha, el bebedor empedernido, son algunos de los personajes que han tomado protagonismo en la Vía Expresa de la avenida Grau.


PINTAS A GRANEL

Don Alejandro es un viejo conocido de la avenida Grau. Vende bicicletas y repuestos para autos. Él no rechaza los graffitis porque considera que es el sentir popular. "El pueblo que no puede reclamar habla a través de sus muros y eso vale mucho", cuenta, mientras deja sentir su agrado por uno de los graffitis del puente Iquitos: un sujeto se echa un trago acompañado por un lema que lo excusa de su afición al alcohol. "Un cañazo para el frío, varón", es la frase que el dibujante dejó escrita.

Llegada la madrugada y cuando los graffiteros dejan nuevas formas, otros seres nocturnos hacen su aparición. Envueltos en un halo de humo y hierba, consumidores de droga hacen de los puentes sus eventuales refugios para quemar pensamientos y avivar sus demonios.

ADIÓS A LAS BARANDAS

Otros en cambio aprovechan la ausencia de los vigilantes municipales y policiales para hacer de las suyas. Con sierra en mano se agencian de las barandas del muro de contención. Desde hace algunas semanas las cuadras 14, 15 y 16 de la avenida Grau lucen desnudas, sin la debida protección. Diez metros de sólido metal tal vez ya se encuentran en alguna vereda de La Parada, a la espera del mejor postor.

Si eso no fuera bastante, los puentes peatonales se han convertido en eventuales letrinas. La luminaria artificial así como las aéreas son víctimas de actos vandálicos.

COGOTEROS Y MÁS

Según los agentes de la comisaría de Cotabambas, uno de los principales problemas que afronta el corredor vial es la presencia de "pirañitas", "cogoteros" y pandilleros.

Estos grupos de delincuentes llegan pasada la medianoche y asaltan a los pocos peatones que se encuentran apostados entre los puentes Abtao y Andahuaylas. "Son especialistas en robos de bolsos, y robos de zapatillas y celulares", precisaron.

Armando Molina, asesor de la Municipalidad de Lima, señaló que la comuna ha perdido mucho dinero en reparar las rejas y repintar las paredes, sin embargo esta actividad delictiva continúa.

Tampoco, dice, tienen la capacidad para cuidar cada metro cuadrado del corredor vial. "El pueblo debe entender que esta obra está hecha con su dinero. Tienen que cuidarla", añadió. Mientras tanto, en la avenida Grau una pinta se levanta y una nueva reja es robada.

IMÁGENES DE PROTESTAS

Lo más visible ahora son los graffitis. Uno de ellos refleja una radiografía del criollo de los conos, es un personaje superflaco, de capa y calzoncillo que vuela con un cigarro en la boca. La pintoresca imagen alza vuelo sobre una ciudad marchita y sin color, rodeada de cerros y combis piratas cuyos pasajeros, que se asoman por las ventanas, simbolizan, de alguna forma, los grandes problemas de la capital: informalidad, delincuencia y desempleo.

"Estamos así de jodidos, maestro, un día de estos todo el pueblo peruano se va a levantar y ahí sí que se viene lo bueno", fue la opinión que un vendedor de "cocada" y cigarrillos hizo en forma de profecía.

EL PISTOLERO

Otras imágenes se levantan de esta joven obra vial. Tego Calderón, conocido reggaetonero que canta frases sin sentido pero con un ritmo contagiante, es uno de los personajes. También sobresale "el pistolero", especie de justiciero que corre con sonrisa de gángster hacia la nada, pero empuñando una pistola.

"La Policía es como este dibujo, están ahí pero no hacen nada", dijo con voz elevada Elena Figueroa, anciana mujer que tiene en la avenida Grau su puesto de venta de galletas.

Desde el puente Nicolás de Piérola hasta el puente Abtao se descubren otras expresiones, menos llamativas, pero con el mismo objetivo: llamar la atención.

"Pared blanca es igual a un pueblo mudo", "Deja de ser consumista, reflexiona" o "Paro nacional este 9 de julio…", son frases que los peatones aplauden y rechazan. También están los románticos que retratan corazones atravesados y quienes tienen la necesidad de escribir, garabatear o parafrasear cualquier cosa para sentirse identificados.

PRECISIONES

Ambulantes. Lo que no hay abajo sobra arriba. Los ambulantes han tomado las veredas de la avenida. La presencia de los trabajadores informales obstaculiza el tránsito peatonal.

Historia. La construcción de la Vía Expresa Grau se inició en enero del 2005 y culminó a fines de agosto del 2006. Se demoró seis meses en ser inaugurada pues se estaban ajustando algunos detalles como el sistema de agua.

Problemas. El tiempo que demoró la obra trajo consigo múltiples quejas de los comerciantes de las zonas aledañas. Se decía que perdían hasta un millón de soles a la semana por sus bajas ventas.


FUENTE http://www.larepublica.com.pe/content/view/232539/592/
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